Sentencia ganada: incapacidad permanente absoluta por síndrome de Sudeck. Un caso de dolor crónico refractario que ni los mórficos ni el neuroestimulador lograban controlar, y que enseña cómo se prueba lo que «no se ve».

El caso
El síndrome de Sudeck (síndrome de dolor regional complejo) es una de las patologías más incapacitantes y peor comprendidas: dolor desproporcionado, continuo, que no responde a la escalera analgésica convencional. Nuestro cliente acumulaba dos años de recorrido terapéutico completo —fármacos mayores, mórficos, neuroestimulador— sin control del dolor. Sostuvimos que un dolor de esa magnitud es incompatible con cualquier actividad laboral, por liviana que sea, y el juzgado declaró la incapacidad permanente absoluta.
Por qué se ganó
- Recorrido terapéutico agotado y documentado: la refractariedad no se alega, se demuestra tratamiento a tratamiento.
- Unidad del dolor: sus informes objetivan lo subjetivo: intensidad, cronicidad, respuesta a cada terapia.
- El estándar correcto: trabajar exige continuidad, rendimiento y eficacia. Con dolor severo no controlado, no hay puesto teórico que valga.
¿Convives con dolor crónico? También cuenta para el grado de discapacidad si se documenta bien: así se acredita el dolor que no se ve.
El dolor crónico también se prueba
Cuéntanos tu caso y te decimos, sin compromiso, si tu grado de discapacidad se ha quedado corto.

Alberto Benítez Sanabria es abogado y director de Sanabria & Asociados, en Sevilla. Lleva más de 15 años en la jurisdicción social y hoy centra su trabajo en el grado de discapacidad: denegaciones, revisiones, reclamaciones previas y juicios ante los Juzgados de lo Social de Sevilla y del resto de España.